¡Judaismo! -Lej leja

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BeSiata Dishmaya

¡Judaismo!

Lej Lejá

13 de Jeshván 5760; 23 de octubre 1999


Contenido:

  • Resumen de la Parashá
  • Comentario a la Parashá
  • Nueva Sección: Preguntas al Rabino
  • Haftará
  • El Amor por La Tierra
  • Información sobre la suscripción
  • Or Sameaj en el Web

    Esta publicación también esta disponible en los siguientes formatos: [Text] [Word] [PDF] Explicación de estos símbolos


  • Resumen de la Parashá

    Contenido

    Pasaron diez generaciones desde Noé y la humanidad continuó su descenso espiritual. En el año 1948 después de la Creación, nació Avram. Trás observar al mundo, Avram llega a la conclusión de que D-os existe, y de que esa es una verdad inescapable. A causa de esta observación Avram merece la revelación de D-os. Al principio de la Parashá de esta semana, Hashem ordena a Avram a abandonar su país, a dejar a su familia y su casa paterna y a viajar a un país desconocido en donde Hashem le convertirá en una gran Nación. Avram obedece y se pone en camino llevando consigo a su mujer Sarai, a su sobrino Lot, a sus sirvientes y a todos los habitattes de su país a los que consiguió convertir a su fe. Cuando llegaron a la tierra de Canaán, Hashem revela a Avram que ese será el país que van a heredar sus descendientes. Hay hambre en el país, y Avram se ve obligado a buscar comida en Egipto. Percibiendo que la belleza de su mujer puede causarle la muerte, a manos de los egipcios, Avram le pide a Sarai que diga que es su hermana. Sarai es llevada al Faraón, pero Hashem aflije al Faraón y a su corte con severas plagas y Sarai es puesta en libertad. Avram regresa a Eretz Yisrael (Canaán) con una gran fortuna que los egipcios le proporcionaron.

    Después de una disputa que los pastores tienen sobre los derechos de apacentar el ganado, Lot decide separarse de su tío. Lot se va a vivir a la rica pero corrupta ciudad de Sodoma en el fértil valle del Jordán. Una guerra empieza entre los reyes de la región, y Sodoma es vencida. Lot es tomado cautivo. Avram, junto con parte de sus hombres, rescata a Lot venciendo milagrosamente a fuerzas muy superiores a las suyas. Después de la batalla Avram rehusa tomar botín. Através de profecia, Hashem revela a Avram que sus descendientes serán exilados a un país donde les oprimirán durante 400 años, después de los cuales saldrán con grandes riquezas y volverán a Eretz Yisrael, su eterno patrimonio.

    Sarai es estéril y decide dar su sirvienta egipcia Hagar a Avram con la esperanza de que les dé un hijo. Cuando Hagar se encuentra en estado de embarazo, empieza a actuar de un modo arrogante. Sarai se comporta duramente con ella y Hagar se escapa. Un ángel le dice que vuelva, y da a luz a Yishmael. La Parashá acaba con la orden que Hashem da a Avram y a sus descendientes de circuncidarse, como convenio entre Hashem y la simiente de Avram. Hashem les cambia el nombre a Avram y Sarai por Abraham y Sara. Hashem le promete a Abraham que va a tener un hijo, Yitzjak, (Isaac), a pesar de su avanzada edad. Abraham tiene 99 años cuado nace Isaac y Sara 90. Abraham se circuncida, circuncida a Yishmael, y a todos los que viven en su casa.




    Comentario a la Parashá

    Contenido

    SER UNA BENDICION

    "Y haré de ti una gran nación; te bendeciré, y haré grande tu nombre, y serás una bendición" (12:2)

    La frase que mencionamos es parte de la primera conversación de D-os con Abraham que ha sido registrada. Y por ser el comienzo, estas palabras contienen la esencia de dicha relación. Porque el comienzo siempre contiene la esencia. La semilla, por ejemplo, no es solamente el comienzo del árbol. También, y fundamentalmente, es su esencia.

    Cuando D-os habló con Abraham, le prometió muchas cosas: que sería bendecido, que se engrandecería su nombre. Sin embargo, todo esto dependía de una sola condición: que Abraham fuera motivo de que la gente bendijera a D-os. Esa debía ser la esencia de la relación de D-os con el hombre: que a través de cada una de sus acciones, el Hombre santificara el nombre de D-os; así traería bendición a los labios del mundo.

    Cada judío es un embajador. Nuestros actos son finamente escudriñados. Si se nos coloca en un nivel superior, tanto a los individuos como a toda la nación, se debe a que el mundo, en forma subconsciente, reconoce que nuestra tarea en este mundo es "ser una bendición", vale decir, santificar el nombre de D-os.

    Sforno, Daat Zkeinim mi Balei ha Tosefot, Rabí Menajem Nisel


    NO VEO SEÑAL

    "Y erigió un altar allí, para Hashem, Quien se le apareció" (12:7)

    Toma un telescopio. Póntelo junto al ojo. Lo que parecía muy lejos ahora está muy cerca. Ahora da vuelta el telescopio. Todo resulta muy distante.

    En el Libro de Job dice: "Y desde mi carne veré a D-os". Antes de que el alma entra en el cuerpo, ya reconoce al D-os que la creó. Ve la Existencia, el Temor y el Brillo de D-os. El cuerpo obstruye ese brillo. La Torá es como un telescopio de enorme poder que permite que el alma venza el obstáculo y vea a su Hacedor igual que Lo vió antes de quedar envuelta dentro del cuerpo.

    Pero, en realidad, la Torá es capaz de mucho más que solamente restaurar la visión del alma. Aunque el alma era capaz de percibir a su Hacedor antes de entrar al cuerpo, no tenía la ayuda de un "telescopio". La percepción de D-os no estaba aumentada. El estado natural del cuerpo es ser como un telescopio dado vuelta, que aleja al alma de D-os. Sin embargo, la Torá puede dar vuelta el cuerpo, para que sea un telescopio que le permita al alma ver a su Hacedor con una claridad aún mayor que antes de su encarnación terrenal.

    Meshej Jojmá, Rabí C.J.Senter


    OJOS PARA VER

    "Estableceré Mi pacto entre Yo y tú" (17:2)

    Al mirar el mundo, la mayoría de nosotros vemos árboles, edificios, nubes...

    Los Avot, los Patriarcas del Pueblo Judío, miraron al mundo y vieron que no se puede usar una prenda que tiene una mezcla de lana y lino. Miraron al mundo y vieron que no se puede cocinar leche con carne juntos. Hasta vieron que hay que esperar varias horas después de comer carne, antes de tomar leche.

    Puede ser que necesite anteojos nuevos, pero la verdad es que yo nunca veo ese tipo de cosas. Tampoco me acuerdo de haber visto alguna vez en la Naturaleza que no se pueden comer animales que no tienen la pezuña partida y no rumian. Yo, lo único que veo son árboles, edificios, nubes...

    La Torá es el anteproyecto de la Realidad. Si tuviésemos ojos para ver, los preceptos de shatnez, tefilín y cuidar kashrut serían tan visibles como los árboles, los edificios o las nubes.

    Abraham tenía ese tipo de ojos. El cumplió con toda la Torá, incluyendo los decretos rabínicos, incluso antes de que la Torá fuera dada. Toda la Torá... con una sola excepción: la mitzvá de brit milá. ¿Qué diferencia existe entre el brit milá y todas las otras mitzvot?.

    La palabra brit significa "pacto". La esencia del pacto es que exige dos partes que se pongan de acuerdo. Hasta el momento en que D-os hizo un pacto con Abraham, no existía ningún pacto. Por lo tanto, no existía la mitzvá de realizar el brit milá.

    Cuando Hashem hizo el pacto, el brit, con Abraham, lo hizo en la parte del cuerpo que expresa la esencia de la persona, el lugar de donde fluye la fuerza vital y la progenie. Abraham tomó esa parte esencial de sí mismo que expresaba su continuación misma; tomó el símbolo de todo lo que alguna vez llegaría a ser, a través de los hijos de sus hijos, y se lo dio a Hashem.

    El brit tiene dos partes. No hay pacto que consista de una sola parte. Entonces ¿qué fue lo que Hashem le dió a Abraham? ¿Qué regalo de Su esencia habría de unirlo a El y al pueblo judío en un pacto eterno? Hashem le dió a Abraham Su Voluntad, Su deseo de que sería únicamente a través de la simiente de Abraham que El conduciría y dirigiría a los acontecimientos del mundo. Todo el futuro del mundo sería orquestado a través de la progenie de Abraham.


    Nueva Sección:
    ??? Preguntas al Rabino ???

    Michael Sultan de Vermont nos escribe:
    Estimado Rabino:
    Tengo la costumbre de hacer jogging día por medio. Quería saber si el jogging, o cualquier tipo de ejercicio, entra en conflicto con el espíritu del Shabat. El jogging lo hago solamente por cuestiones de salud y muchas veces es una espléndida oportunidad para reflexionar en un ambiente agradable.
    Gracias por su columna.
    Shalom.

    Estimado Michael:
    En términos generales, en Shabat está prohibido correr, a menos que uno vaya corriendo a cumplir una mitzvá o corra por placer.

    Lo primero que hay que aclarar en tu caso es si el correr es algo que te causa placer, o si no te causa placer, pero lo haces porque sabes que es bueno para ti. Si no te causa placer, entonces estaría prohibido a causa de la prohibición rabínica de no practicar cuidado de salud que no es esencial en Shabat. Si verdaderamente te causa placer, entonces parecería que está permitido. Rabí Neuwirth en Shmirat Shabat Kehiljata escribe que oyó de Rabí Shlomo Zalman Auerbach zt''l que si la persona disfruta del ejercicio, entonces le está permitido en Shabat.

    Pero existen otras consideraciones halájicas que no fueron tomadas en cuenta. Por ejemplo, no puedes correr con un cronómetro ni con una botella de agua. Y obviamente que no podrás correr con esas zapatillas que se encienden cada vez que das un paso! Cuando regresaras, tendrías problemas para darte un baño como en los demás días. Por eso, sería muy conveniente que organizaras tu jogging para el viernes a la tarde o el sábado a la noche.

    Un amigo mío me contó una nueva variante del viejo refrán judío. Una vez iba caminando al Shul cuando se le adelantó un hombre de edad media, judío, haciendo jogging. El hombre iba transpirando y daba claras muestras de su fatiga, y cuando pasó al lado, mi amigo se dio vuelta y le dijo: "Oy, its shver tzu zein a Yid!!" (Ay... qué difícil que es ser judío!).

    Fuentes:

    Shulján Aruj Oraj Jaim 301:1-2

    Rabí Israel Meir Kagan - Mishná Brurá 301-7

    Rabí Yehoshua Neuwirth - Shemira Shabat Kehiljata (hebreo) 16:39 nota 99.


    ???¿ALGUNA PREGUNTA?
    Si tiene alguna inquietud sobre leyes o costumbres de su judaísmo, o quiere aclarar aulguna duda, puede enviarnos su pregunta a spanish@ohr.edu y procuraremos contestarle lo más pronto posible. Nos reservamos el derecho de publicar las preguntas y respuestas. No todas las respuestas dadas serán publicadas en "Judaísmo", pero todas serán respondidas, B´H.


    Yeshayá 40:27 - 41:16

    Contenido

    Abraham Avinu es conocido como Ha Ivrí, el hebreo, que significa "el que cruzó al otro lado". El cruzó al otro lado, pasando de ser un idólatra a ser un siervo del D-os viviente.

    Y aunque el resto del mundo está del otro lado, el hebreo, el que cruza al otro lado, se para y dice: "Dejen de adorar a sus ídolos de piedra, de dinero, de poder, y reconozcan que solamente Hashem es D-os". La tarea del pueblo judío siempre ha sido transmitir este mensaje al mundo. El profeta Isaías alienta a Israel a que persevere tanto frente a sus propias fallas y su exilio como ante la resistencia y apatía de las naciones.

    Hashem les ha prometido que, al final, habrán de prevalecer, pues si bien el pueblo judío puede parecer insignificante y falto de fuerzas, al final habrán de vencer a aquéllos que hoy nos parecen invencibles.

    LOS CONFINES DE LA TIERRA

    "¿Por qué dices, oh Jacob, y declaras, oh Israel:

    'Mi camino es oculto de Hashem, y mi causa ha sido considerada por mi D-os' ¿Acaso no podrías haber sabido, aunque no hubieses oído, que el D-os eterno es Hashem, Creador de los confines de la Tierra... Cuyo discernimiento no puede escrudriñarse" (40:27-8)

    Un problema filosófico clásico: Si D-os es Omnisciente, si El conoce el presente, el pasado y el futuro, ¿cómo es posible que tengamos libre albedrío? Si, desde el comienzo, D-os sabe lo que hemos de ser, tanto para bien como para mal, ¿cómo podemos elegir en qué dirección hemos de ir? ¿Acaso el conocimiento previo del Creador no nos imposibilita ser algo distinto de lo que D-os ya sabe que hemos de ser?

    El Rambam, Maimónides, plantea este interrogante del modo siguiente: nuestro conocimiento es absolutamente diferente del "conocimiento" de D-os. Nosotros no podemos siquiera concebir la naturaleza del conocimiento de D-os. Es algo que está tan lejos de nuestra comprensión, de nuestro conocimiento, como la esencia misma de D-os.

    Lo único que podemos entender del conocimiento de D-os es que posibilita la coexistencia de ambos conceptos. El Hombre sí tiene libre albedrío y D-os sabe exactamente lo que ha de hacer. Tal vez no podamos entender esto, pero se debe a que estamos restringidos por nuestra mente terrenal. Porque así como el Cielo se alza por encima de la Tierra, así también los "pensamientos" de D-os se alzan por encima de los pensamientos del hombre.

    Las frases introductorias de la Haftará de esta semana se refieren a este debate filosófico: ¿Por qué dices, oh Jacob, y declaras, oh Israel:

    'Mi camino es oculto de Hashem, y mi causa ha sido considerada por mi D-os' ¿Acaso no podrías haber sabido, aunque no hubieses oído, que el D-os eterno es Hashem, Creador de los confines de la Tierra... Cuyo discernimiento no puede escrudriñarse"

    El individuo podría pensar que sólo puede existir una de dos realidades: o que los caminos del hombre Le están ocultos a D-os, y que D-os no posee un conocimiento previo, o que "mi causa ha sido considerada por D-os", o sea, si D-os sabe lo que voy a hacer, no se me puede hacer responsable de mis actos, porque ya estaban predestinados. A este enigma responde el siguiente versículo: "Hashem... Cuyo discernimiento no puede escudriñarse". El Hombre no tiene la más mínima noción de la naturaleza del conocimiento de D-os. Su discernimiento está más allá de toda indagación. Lo único que podemos saber es que Su conocimiento deja lugar para que el Hombre elija, y por lo tanto sí somos responsables por nuestros actos.

    El Gaón de Vilna en Mayaná shel Torá

    Love of the Land

    Selecciones de fuentes clásicas en las que se expresa
    la singular relación que existe entre el Pueblo Judío y Eretz Israel.

    LA TIERRA PROMETIDA

    La sección de la Torá de esta semana, Lej Lejá, introduce una nueva dimensión de esta columna: un enfoque en las distintas ciudades de la Tierra Prometida. Y como introducción, ofrecemos esta perspectiva de la promesa en sí.

    En la parashat Lej Lejá se mencionan cuatro promesas Divinas que se le hicieron a Abraham con relación a la "Tierra Prometida", las cuales conforman un modelo fascinante. Al alcanzar Abraham un nivel más elevado en su relación con Hashem, se registra un aumento correspondiente en el nivel de la recompensa prometida.

    "Le daré la tierra a tu posteridad" (Bereshit 12:7) es una promesa limitada que podría referirse a una parte pequeña de la tierra por la que había transitado Abraham hasta esa altura: la zona de Shejem.

    Al aumentar los méritos de Abraham, se le dice que alce los ojos y mire en todas direcciones. Todos esos territorios serían suyos, y el regalo sería un regalo eterno, y su posteridad sería tan numerosa como el polvo de la tierra. (Bereshit 13:14-16).

    En el pacto histórico que previó la relación especial de Abraham y su posteridad con Hashem a través del servicio de sacrificios del Santuario, la promesa se extiende e incluye ahora a "la Tierra Grande de Israel", y una garantía de que los pecados de la posteridad no han de anular dicha promesa (Bereshit 15:18-21).

    En el pacto de la circuncisión, el lazo de Abraham con su creador se ve recompensado con la promesa de que su posteridad retornará a su tierra prometida inclusive después de haber sido exiliados de ella, y que siempre guardarán una relación cercana y especial con Hashem (Bereshit 17:8)

    Basado en el Comentario de Najmánides.


    Escrito y Recopilado por: Rabino Yaakov Asher Sinclair
    Editor y Responsable: Rabino Moshe Newman
    Diseño de HTML: Moises Cohen


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